Proyecto: Organización de las Naciones Unidas por la educación de los alumnos de 2º ESO del Colegio Blanca de Castilla de Palencia

Proyecto: Organización de las Naciones Unidas por la educación

Durante estos últimos años nuestras vidas han cambiado de manera importante. Los adultos hemos tratado de buscar las mejores soluciones para superar una pandemia que nos ha hecho cambiar nuestra forma de entender las relaciones sociales y la educación. Sin embargo, los verdaderos protagonistas de la educación, los alumnos, no siempre se han sentido escuchados.

En este proyecto, hemos fingido que la Organización de las Naciones Unidas pedía la voz de nuestros jóvenes como expertos en la materia buscando dar voz al alumnado para que expresara su análisis y sus demandas a familias y profesorado.

Así, alumnos de 2º de ESO demuestran su madurez reconociendo, por ejemplo, que necesitan del colegio como espacio de encuentro y aprendizaje, que la exigencia los hace mejores o que necesitan de la ayuda de la familia para regular el tiempo frente a las pantalla; sin embargo, también nos reclaman volver a la normalidad lo antes posible, nos señalan que necesitan las excursiones y las extraescolares para volver a relacionarse entre iguales, nos piden paciencia, comprensión y escucha (pues las realidades personales no siempre han sido fáciles) y reclaman nuestra responsabilidad como adultos.

Os animamos a seguir leyendo los manifiestos y a visualizar el vídeo que nos dio pie al debate

https://www.youtube.com/watch?v=p_edXC15MVU&feature=emb_imp_woyt

 

MANIFIESTO 1

Una vez hemos trabajado el informe de las Naciones Unidas en relación a cómo nos ha afectado a la infancia la Covid19, los alumnos de una clase de 2ºESO hemos decidido destacar cuatro temas fundamentales. Nuestro análisis y nuestras peticiones y conclusiones quedan expuestas a continuación:

1. Efectos psicológicos

Hemos llegado a la conclusión de que estar tanto tiempo solos, aislados, y sin poder ver a nuestros familiares y amigos ha provocado depresiones que muchas veces han derivado en trastornos alimenticios: como el sobrepeso o la anorexia.

Asimismo, esta pérdida de contacto ha generado angustia y tristeza además de crispación en nosotros y en los adultos; porque es también importante saber que hemos visto sufrir a los mayores, pues esto ha hecho la situación menos llevadera. Además, en algunos casos ha habido maltratos familiares que los niños han tenido que ver o sufrir. Otras veces la crispación familiar ha ocasionado divorcios que han descolocado la vida de los pequeños.

También debemos hablar del incremento de otro tipo de trastornos compulsivos como por ejemplo el de la limpieza. El haber tenido esa obsesión abusiva a principios de la pandemia por desinfectar y limpiar todo constantemente para que “el bicho no entrara en casa”, nos ha dejado una manera diferente de ver las cosas, haciendo que en muchos casos veamos la limpieza como algo mucho más importante y a veces abusemos de ella.

Otro aspecto a tratar es la psicosis que hubo cuando se inició la COVID-19. Ese temor y bombardeo de información que nos metieron en el cuerpo provocó un gran miedo a la enfermedad que hizo que algunos niños no quisieran salir de casa cuando empezamos a poder. Además, rechazábamos algo tan simple como los abrazos cuando comenzamos a vernos con nuestros amigos y familiares, porque las normas no lo ponían nada fácil y nos hacían creer que “era malo”. Pero ahora, creemos que se debería haber tenido en cuenta por todo lo que habíamos pasado, y las normas deberían de haber sido algo menos estrictas porque no es fácil para nadie, pero menos para un niño, comprender y asumir de golpe la situación y el cambio de vida.

Las rutinas eran y son siempre las mismas y, a día de hoy estamos cansados de que se prolongue tanto en el tiempo. Se nos hace muy largo y necesitamos de nuevo cosas tan sencillas como las excursiones.

Desde aquí, hacemos un llamamiento a los adultos y les pedimos que estén más atentos a cómo nos encontramos. Les pedimos que nos escuchen y nos comprendan, rebajando la exigencia de las normas y haciendo todo lo posible para volver cuanto antes a la “normalidad”. Entendemos que las medidas han sido y son necesarias, pero estamos cansados y necesitamos que también se comprenda nuestro punto de vista.

 

2. Digitalización y enseñanza

Como alumnos nos tuvimos que adaptar a un nuevo tipo de enseñanza que no siempre fue efectiva. Reconocemos que no todos tuvimos acceso a los dispositivos necesarios, pues hubo familias que hubieran necesitado un ordenador por persona. No todos los implicados estábamos preparados para asumir este tipo de enseñanza y por ello reclamamos que la formación digital sea fundamental para profesores y alumnos. Aunque nos cuesta reconocerlo, nos hemos dado cuenta de que el colegio es imprescindible para nuestras vidas.

 

3. Adicciones

Destacamos que, durante la pandemia, siempre teníamos que estar conectados a un aparato tecnológico: móvil, tablet, ordenador, videoconsola, etc. Esto ha provocado que estemos más pendientes de esos aparatos, redes sociales y videojuegos que de la realidad y de comunicarnos con más personas. Nos conectábamos porque estábamos aburridos. El uso excesivo de internet nos ha provocado:

  • Falta de sueño: pasar toda la noche con el móvil, ordenador, tablet, etc, hace tener falta de sueño y eso da lugar a problemas en la vista.
  • Necesidad: la necesidad de estar conectado y estar al lado de la pantalla para no perderte nada o simplemente para estar en contacto con familia/amigos.
  • Ciberacoso: al estar tanto tiempo encerrados ha hecho que mucha gente por medio de cuentas anónimas de instagram o otras plataformas empezaran a insultar o a meterse con personas, también por aburrimiento.
  • Pérdida de conciencia del tiempo: estar tanto tiempo conectado hace que medir el tiempo sea más complicado y no sepas cuanto tiempo estas en frente de la pantalla.
  • Acceso a contenidos inapropiados: al estar tanto tiempo metidos en internet no se puede controlar todo lo que te llega o haces ( a veces el propio internet te tienta ).

 

Los adultos deben controlar más el uso que hacemos los jóvenes de la tecnología para evitar problemas como las adicciones que genera y, ademá, deben animarnos a hacer actividades extraescolares que nos motiven y nos ayuden a relacionarnos.

 

4. Relaciones personales

Durante el confinamiento los niños hemos estado cansados de ver siempre a las mismas personas, por lo que queríamos salir de casa para despejarnos. Queríamos ver a nuestros amigos en persona porque si un amigo no tenía medios para hablar con él estaba aislado. Después del confinamiento, no hemos podido ver tanto a la familia que no vive en tu ciudad. También, tenemos más miedo a socializar porque nos sentimos juzgados y hay personas que no saben cómo comportarse o que son otra persona dependiendo de con quien estén. Además después del confinamiento hemos conocido a menos personas porque no había campamentos ni excursiones ni extraescolares. Lo que les pedimos a los adultos es que sepan que nosotros lo hemos pasado muy mal y que nos afecta más de lo que ellos creen. Muchas veces, la vuelta a la socialización ha generado inseguridades, haciendo que incluso nos dé vergüenza quitarnos la mascarilla en frente de los demás, en parte por miedo a lo que pensaran.

 

MANIFIESTO 2

Los alumnos de una clase de 2º de la ESO nos hemos formado y hemos debatido sobre el informe de las Naciones Unidas (ONU) que señala los problemas de la infancia en relación a la COVID 19.

Nuestro grupo ha destacado varios puntos que deben ser contemplados, por ello exponemos aquí nuestro análisis y aquello que solicitamos por parte de los adultos.

1. Enseñanza durante el confinamiento

En primer lugar hay que recalcar que cuando nos confinaron estábamos en mitad de un curso por lo que nos pilló completamente desprevenidos y sin el material necesario para convertir 3 meses de curso presencial que nos quedaba en un curso que se realizó mediante video llamadas y tareas en el en classroom, por ejemplo en mi familia éramos cuatro con un ordenador para mi padre y una tablet para mi hermano y para mi, por lo que nos teníamos que turnar para hacer las tareas y las video llamadas y al estar utilizando tantos dispositivos había caídas de wifi. Estos ejemplos eran los problemas tecnológicos familiares pero los colegios también tenían dificultades con la tecnología, por ejemplo a veces las tareas funcionaban mal, costaba mucho subir las tareas al classroom.Los colegios se centraron más en los alumnos mayores y nuestras clases iban encaminadas a cómo lo estábamos pasando o cómo estaba nuestra familia, lo que favoreció que nos sintiéramos apoyados en otros aspectos, pero no tanto en lo académico.

El aprobado general fue un aspecto negativo del confinamiento. No es justo que una persona que se despertaba pronto para hacer todas las tareas tuviera la misma nota que uno que no las hacía. Además, el cambio de enseñanza, videollamadas, tutoriales…tampoco favoreció nuestra implicación.

Durante la enseñanza en el confinamiento nos dimos cuenta de que si no se nos exige un mínimo de esfuerzo nosotros no vamos a rendir lo que deberíamos; además, la enseñanza en ese tiempo fue menos gratificante dado que la tarea los primeros días nos costaba más enviarla que hacerla. Por otra parte, durante las clases la mayoría no prestaba atención, pues estaban más pendientes de otras cosas que de la clase misma.

Necesitamos que los profesores nos exijan para que estudiemos. Profesores y alumnos necesitan un apoyo y una mejor formación en estas formas de aprendizaje. Lo que pedimos a los adultos es que prevean estos acontecimientos, como el confinamiento, para que las familias y los centros educativos puedan prepararse y adquirir los medios necesarios para un curso telemático. También pedimos que los centros escolares ideen programas y rutinas para mantener el rendimiento de los alumnos y que se les exija lo debido acorde a su nivel educativo.

 

2. Vuelta al colegio tras el confinamiento

Desde nuestro punto de vista, la vuelta al colegio nos ha costado a todos. En casa, estábamos acostumbrados a que todo fuese más fácil; por ejemplo: las clases online, los exámenes, la rutina, etc.

La vuelta al colegio fue complicada, la mascarilla era obligatoria en interiores y exteriores, las amistades cambiaron debido al largo tiempo en casa sin contacto, nos separaron en los patios y no nos dejaban balones, siempre que cambiábamos de clases teníamos que desinfectar las mesas y se perdía mucho tiempo, y no había ni excursiones ni fiestas. Pero también tuvo ventajas como la reducción de horarios escolares.

En cuanto a lo académico, nos ha costado retomar el ritmo, porque estábamos acostumbrados a hacer bastante menos, y los profesores han tenido que acelerar para estudiar todo lo que no se pudo.

Por todo esto, pedimos a los adultos, que podamos volver a ir de excursión, y no sean tan estrictos con las normas, porque llevamos mucho tiempo queriendo volver a la normalidad con nuestros amigos.

 

3. Traumas

Debido al confinamiento de 2020 ocasionado por el covid-19, se han producido diversos traumas entre la población y, concretamente entre los jóvenes. Como hemos mencionado, desde el colegio se nos animaba a hablar de ello, pero tampoco esto nos ha resultado siempre sencillo.

Uno de los problemas ocasionados es no haber podido asistir a los funerales para despedirte de algún familiar o un algún ser querido o, no poder acompañar a la gente en la pérdida de algún familiar, y eso ha dejado un sentimiento de insuficiencia y tristeza.

Al encontrarse más de un 70% de la población viviendo en pisos durante meses, sin poder salir, la tensión fue más constante y se derivó a conflictos entre los componentes de la familia, así ocasionando sobre todo a los menores traumas como; un desgaste emocional, ansiedad, ira…

Esto también influyó a los menores en la vuelta al colegio, se produjeron traumas de miedo o rechazo ante la sociedad y este proceso fue mucho más complicado para la gente más reservada.

No queremos decir que estemos traumatizados, pero sí que se nos escuche, se nos de oportunidad de expresarnos y se tengan en cuenta estos aspectos antes mencionados como razones para darnos la oportunidad de retomar, cuando sea posible, las excursiones, extraescolares…

 

4. Nuevas tecnologías; adicción y ciberseguridad

Desde nuestro punto de vista, el confinamiento, estar tanto tiempo en nuestras casas y no  poder salir, creó mucha adicción a los dispositivos móviles, videojuegos, ordenadores… El hecho de que en aquel momento no hubiera nada que hacer, o poco comparado con lo que se hacía en el colegio a nivel académico, hacía que nuestra adicción por las tecnologías se disparara, lo que provocaba terribles consecuencias, como enfados tontos con nuestros amigos que acababan en que nuestras relaciones a nivel presencial fueran más complicadas, o que el simple hecho de que nos aburriésemos hiciera que, para matar el tiempo, acosáramos a otras personas a través de las redes sociales, otra fuente de problemas y distracción, a pesar de todas sus cosas positivas.

Por otra parte, la disposición a nuestro alcance de plataformas de televisión hacía que pasáramos horas delante de la televisión sin darnos cuenta de que podíamos haber desaprovechado una tarde entera, o el simple hecho de disponer de PlayStation Plus, que traía las mismas consecuencias o parecidas, jugando a videojuegos sin apenas saber qué ocurría a nuestro alrededor. Y por último, que va relacionado con el tema de la televisión y del internet, ver contenidos no apropiados o que incitaran la violencia podía tener su repercusión en la vida cotidiana, al intentar plasmarlo en la vida real con nuestros amigos o familiares.

Contar con estos recursos digitales fue una suerte que nos hizo este tiempo más llevadero, pero cuando esta situación de confinamiento terminó, a la gente le costó más “desengancharse” de la adicción creada e hizo que costase más relacionarse de manera personal.

Pedimos a los adultos que nos ayuden a regular las horas que pasamos delante de la pantallas o a buscar una alternativa de ocio que sea beneficiosa para nosotros.